Por lo general asociamos las pensiones a nuestros mayores jubilados, a quienes han pasado la vida trabajando y cotizando, y solemos olvidar que una décima parte del total de pensionistas del país (más de 900.000) no han cumplido la edad de jubilación. Hablo de pensionistas jóvenes por enfermedad, de quienes percibimos unas prestaciones que apenas alcanzan para sobrevivir y rara vez se habla de nosotros.
En el mejor de los casos, las incapacidades son reconocidas. Pero no siempre ocurre así. Pensemos en la cantidad de personas sin ese reconocimiento que a pesar del respaldo médico que corrobora la imposibilidad del ejercicio profesional, viven en el más absoluto abandono. No existen cifras oficiales al respecto.
Se trata de personas a las que se nos rompe la vida por una enfermedad incapacitante en plena etapa productiva -en la juventud- y no sólo afecta física y psicológicamente. Se nos condena a la pobreza, la invisibilidad y la ignorancia.
De repente, nos vemos obligados a renunciar a nuestros empleos, a socializar menos, a requerir de ayuda económica para afrontar múltiples gastos en tratamientos para tener una mejor calidad de vida, y en muchas ocasiones, a depender de la hospitalidad de familiares y amigos porque mantener un alquiler o una hipoteca es imposible sin ayuda.
El motivo no es otro que la pobreza que conlleva la enfermedad. La mayoría de pensionistas por enfermedad percibimos únicamente el 55% del salario que veníamos obteniendo durante la etapa laboral y que normalmente no supera los 500€. Así lo establece la declaración de incapacidad total permanente -revisable- para nuestra profesión habitual (la modalidad mayoritaria). Si bien es cierto que esta pensión es compatible con otro empleo que no suponga el desempeño de funciones limitadas por nuestra enfermedad, existe una gran dificultad para encontrar, desarrollar y mantener esos trabajos debido a las continuas recaídas y el consecuente absentismo precisamente por nuestro delicado estado de salud.
Es importante tener en cuenta que si los jóvenes se conforman como el grupo social más afectado por la crisis de 2007 y la recesión, con unos datos que son alarmantes; la tasa de paro entre los 15 y los 24 años alcanza el 37,5% (la media en la UE es del 16,6%); la tasa de temporalidad de los menores de 29 años es del 57% y la renta media de los de menos de 35 años ha descendido el 25% entre 2008 y 2014, estos preocupantes datos todavía son más graves dentro del colectivo, que se enfrenta a mayores tasas de precariedad.
Otro de los grandes obstáculos con los que nos encontramos es la poca conciencia social. Nadie está a salvo de enfermar, de tener que renunciar a su vida, su estatus económico y social, y hasta del rechazo de su entorno. La realidad es que se producen más rupturas de parejas porque adaptarse a esta forma de vida no elegida es más duro de lo que pueda parecer. Y del mismo modo, muchos amigos que contaban con nosotros cada fin de semana para salir de fiesta, dejan de hacerlo cansados de recibir por respuesta un “me encantaría, pero no me encuentro bien”.
En cuanto a las instituciones, quienes deberían garantizar una vida digna, ignoran las nuevas necesidades que tenemos a causa de las discapacidades que producen nuestras enfermedades.
No garantizan la Ley de Dependencia ni exigen eficazmente el cumplimiento de la Ley de Accesibilidad.
Cada mes nos encontramos con el temor de tener un nuevo gasto en un tratamiento que no financia nuestra Seguridad Social que empeore el estado de salud y debamos duplicar ciertos medicamentos o que llegue la factura de la luz de ese mes porque hayamos hecho más uso de la estufa por el frío insoportable.
A raíz de las movilizaciones de nuestros mayores por unas pensiones dignas, un grupo de pensionistas por enfermedad decidimos unirnos para apoyar su lucha, poner sobre la mesa nuestra situación, exigir nuestros derechos y hacernos visibles en la medida en que nuestra salud nos lo permite.
Somos Jóvenes Pensionistas precarizados e invisibilizados y estamos en pie de lucha.
Desde nuestra Plataforma Jóvenes Pensionistas pretendemos defender los derechos como ciudadanos y pacientes de los pensionistas por enfermedad y de todas aquellas personas que están luchando por conseguirlo. Todos sus integrantes somos afectados por distintas enfermedades crónicas y/o degenerativas y hemos decidido consolidar nuestro trabajo a través de esta organización Jóvenes Pensionistas desea desempeñar su labor en varios ámbitos, pero consideramos que nuestros objetivos básicos, en los que fijar nuestros pilares, son:
- Que exista información y visibilidad sobre nuestro colectivo y el apoyo y recursos necesarios para los pensionistas con incapacidades laborales.
- Movilizar y concienciar a la sociedad sobre nuestra situación.
- Por otro lado, atención adecuada en Sanidad y Servicios Sociales.
Es por ello, que desde nuestra organización estamos trabajando en los últimos meses para conseguir que los pensionistas jóvenes -con limitaciones físicas, psicológicas, funcionales o sensoriales- seamos visibles socialmente y exista concienciación sobre los mismos, y a que por nuestra condición tenemos menos posibilidades de realizar movilizaciones y actos públicos, quedando en muchos casos en un segundo plano.
Reivindicamos:
✔Valoraciones más justas por incapacidad permanente, basándose en la objetividad de los informes pertenecientes a la historia clínica del paciente (atención primaria, especializada y hospitalaria) dando la debida validez a los mismos.
✔Pensiones Permanentes NO revisables, en caso de patologías claramente incapacitantes laboralmente sin expectativas de mejora.
✔Eliminación del Copago farmacéutico(en pensiones mínimas).
✔Derogación del RD16/2012 que deja desfinanciada mucha medicación y productos sanitarios para mejorar nuestras patologías crónicas.
✔Fisioterapia, psicólogo y/o acceso a salud bucodental como parte de la terapia multidisciplinar.
✔Subida del SMI.
✔Protección socio-económica al enfermo crónico.
✔Aplicación de Ley de Dependencia y Ley de Accesibilidad.
✔Supresión de los descuentos salariales por incapacidad temporal o recaída.
✔Vivienda asequible.
✔Eliminación de la brecha de género en pensiones.
Basándonos en todo ello, y valorada nuestra situación, seguiremos trabajando en este contexto intentando que sea una realidad la implicación de las administraciones públicas para la resolución favorable de estos problemas sobre el seguimiento y atención las personas incapacitadas por enfermedad en nuestro país. También pretendemos concienciar a los propios afectados ( pensionistas o no) de su situación y animarles a unirse a este movimiento y luchar por sus derechos.
Hasta conseguirlo, nuestra intención es seguir creando espacios de reunión para los y las afectados dar difusión a nuestra situación mediante concienciación social y movilizar a este colectivo.
Invitamos a todas las personas que lo deseen a participar en estos actos,que darán un paso adelante en el camino hacia el cumplimiento de nuestros objetivos y el bienestar de muchos ciudadanos y su entorno.
Gracias.
Jóvenes Pensionistas